¡Hola clase! Me llamo Grace, y este es mi primer año de asistir a la
universidad. Soy del sureste de Michigan, del pueblo que se llama Canton. No
hay mucho muy especial en Canton, salvo quizás nuestro IKEA. Si una vez me
visitas en Canton, te llevaré allí. (IKEA es una tienda grandísima en la que se
venden muebles y muchas otras cosas baratas—todo lo que se necesita para una
casa.) Canton está ubicado a aproximadamente quince minutos de Ann Arbor, y a
treinta minutos de Detroit.
Antes de empezar la universidad, había vivido en Canton por toda mi
vida. Mi escuela secundaria era muy grande, y por eso tenía la oportunidad de tomar cinco años
de español. El año pasado, tomé la clase de español de colocación avanzada (de “AP”).
También el año pasado, tomé la clase de chino de nivel uno. Tenía, y todavía tengo,
una fascinación para los idiomas, y me encantan español y chino tanto que son
mis especializaciones en la universidad. Espero aprender más idiomas en el
futuro, como portugués, ruso y árabe. No estoy completamente segura de qué
quiero hacer en el futuro, pero ahora pienso en ser maestra y enseñarles inglés
a los hablantes de otros idiomas. Esto me permitiría viajar mucho, si quisiera,
o quedarme en un lugar.
Me emociona pensar en el futuro, pero ahora disfruto mucho de la vida
universitaria. He conocido a muchos amigos y amigas nuevos, y hasta ahora he
tenido bastante éxito en mis clases. Mi compañera de cuarto, Ella, y yo nos
llevamos bien, pero muy pronto al mudarme al campus de Grand Valley, supe que
vivir con una compañera de cuarto podía ser un poco…diferente de lo que yo
esperaba. Un día al principio del semestre, regresé a mi cuarto a las once de
la mañana después de mi clase de chino. Las luces estaban apagadas, y por eso
yo pensaba que Ella no estaba allí. Entonces empecé a hacer alguna tarea. Trabajé
en mi escritorio laboriosamente por casi treinta minutos. De repente, percibí algún
movimiento detrás de mí, y una voz me dijo: “Hola, Grace”. Giré rápidamente, y
grité con miedo y sorpresa cuando vi que alguien estaba en la cama de Ella. ¡Oh! Era ella, Ella. Nos
reímos muchísimo, porque por casi media hora, no me había dado cuenta de que
ella estaba allí, durmiendo una siesta. Al parecer, no soy una persona muy
perceptiva.
Desde este incidente, Ella y yo hemos continuado
llevándonos bien. Pienso que
este semestre va a resultar bien, con respecto a mi vida social, y también con
respecto a mis clases. Tengo un propósito para el año nuevo: voy a tratar de
participar más en mis clases. Soy una persona bastante tímida, y por eso este
es un propósito bueno para mí. Planeo continuar trabajar mucho para que yo
tenga éxito en mis clases, y también quiero conocer a personas nuevas en mis
clases nuevas. Estoy muy emocionada para este semestre. Espero llegar a conocer
a todos Uds., y por favor, ¡déjenme muchos comentarios!
Pides comentarios pero nadie te los hace - ¡qué pena!
ResponderBorrarMe hizo reír la anécdota de ti y Ella; hiciste buen trabajo de explicar los sucesos. Sabía que iba a pasar algo, pero no sabía exactamente lo que iba a ser. Gracias por hacerme reír. Lo mejor de mi trabajo es conocer a mis estudiantes y de sus experiencias.