Como
discutimos ayer en clase, hay un debate que ocurre actualmente sobre el uso del
término “latino” versus el término “hispano” para describir a las personas
hispanohablantes que viven en los Estados Unidos, y a sus descendientes que no
necesariamente hablan español. En mi opinión, cuando se refiere a alguien que
es de un país latinoamericano e hispanohablante, se debe usar “latino” en vez
de “hispano”, por varias razones.
Primero,
estoy de acuerdo con Luis J. Rodríguez. A mí también me parece “un poco un
insulto” cuando se usa “hispano”, porque hace referencia a España, y por eso se
recuerda de que los latinoamericanos fueron conquistados por los españoles. “Hispano”
crea una conexión entre ellos y “España”, pero no reconoce sus raíces indígenas.
Muchos de los latinoamericanos son mestizos, y llamarles “hispanos” no hace caso a su
herencia indígena, sino únicamente su herencia española.
Entonces,
pienso que “latino” es un término mejor para describir estos grupos étnicos, no
por su definición tradicional (“que se refiere a los países/culturas que hablan
una lengua descendida del latín), sino por su definición nueva. Hoy en día, “latino”
se refiere a una gente con una historia compartida, una historia de conquista, asentamiento,
e independencia. (Además, tiene sentido que los “latinos” son del origen “latinoamericano”.)
Por consiguiente, pienso que este término es apropiado.
Sin
embargo, pienso que debemos referir a los latinos/hispanos individualmente como
quieren. Si alguien quiere que yo le llame “hispano”, entonces, bueno. No me
importa. Pero como un grupo, pienso que “latino” les conviene mejor que “hispano”.

